1
Poner el horno a 90°C. Separe las claras de huevo una a una en un bol pequeño y, a continuación, transfiera cada una a un bol más grande. Añada el cremor tártaro y la sal al bol, empiece a mezclar a velocidad baja y aumente gradualmente la velocidad a alta.
2
Añade el azúcar poco a poco a medida que las claras van formando espuma. Este paso influye mucho en el resultado final del merengue, así que tómate tu tiempo y añade bien el azúcar. Una vez añadido el azúcar, es hora de añadir la pasta de vainilla BAM. El merengue estará listo cuando tenga una textura espesa de malvavisco y pueda mantener un buen pico. Si va a colorear el merengue, le sugerimos que añada una PEQUEÑA cantidad de colorante con un palillo o una brocheta y, a continuación, bata con un batidor de varillas para distribuir el color.
3
Pegue los merengues en la bandeja de horno, dejando al menos un centímetro de espacio entre ellos para que circule el aire. Colóquelos en la rejilla central para hornearlos a 90 grados durante 1 hora aproximadamente, después apague el horno y déjelo cerrado durante 1 ó 2 horas más. Los bizcochos de merengue estarán listos cuando estén completamente secos.