Psicólogo Merrill Elias
El psicólogo Merrill Elias empezó a controlar las capacidades cognitivas humanas de más de 1.000 personas en Nueva York a mediados de los años setenta. El objetivo de su investigación era establecer el vínculo entre la presión arterial y la función cerebral. En el transcurso de sus investigaciones, él y su equipo de investigadores llegaron más tarde a la conclusión de que este vínculo en el cuerpo humano también podía estar influido por los hábitos alimentarios de las personas. Elias reveló que estaba surgiendo un patrón interesante: "Descubrimos que las personas que comen chocolate al menos una vez a la semana tienen mejores capacidades cognitivas. Es un hallazgo importante porque afecta a varios dominios cognitivos".
Encontraron asociaciones positivas significativas del consumo de chocolate con el rendimiento cognitivo.
Elias, junto con Georgina Crichton, investigadora en nutrición de la Universidad del Sur de Australia, y Ala''''s Alkerwi, epidemióloga del Instituto Luxemburgués de Salud, compararon los resultados de varias pruebas cognitivas de participantes que declararon comer chocolate al menos una vez a la semana y los que declararon comer chocolate con menos frecuencia. Encontraron asociaciones positivas significativas del consumo de chocolate con las capacidades cognitivas (como la memoria y la organización visoespacial, la memoria de trabajo y el razonamiento abstracto), independientemente de la edad, los hábitos alimentarios y otros factores.
Capacidades cognitivas en la vida cotidiana
Georgina Crichton explicó que estas capacidades cognitivas en la vida cotidiana se manifiestan, por ejemplo, en una mejor memorización de los números de teléfono o de las listas de la compra, y en un mejor desempeño de dos tareas al mismo tiempo, como hablar y conducir un coche al mismo tiempo. El chocolate contiene flavonoides, que tienen efectos positivos en el cerebro humano: se cree que aceleran el flujo sanguíneo al cerebro y, por tanto, pueden mejorar sus diversas funciones.
Sin embargo, el "mensaje" general de esta investigación no es que debamos empezar a consumir chocolate en exceso. Elias afirma: "Por ahora, sigo pensando que podemos comer pequeñas cantidades sin sentirnos culpables, siempre que no sustituyamos el chocolate por una dieta equilibrada normal". La investigación tampoco ha terminado. Merrill Elias, investigador principal de este estudio, añade: "Aún no hemos investigado específicamente el chocolate negro y el chocolate con leche. Un estudio de este tipo podría decirnos mucho más sobre el tema. También tomamos muestras de personas que nunca o casi nunca comían chocolate y, por otro lado, de quienes lo comían al menos una vez a la semana. Pero me interesa mucho saber qué pasaría si la gente comiera una tonelada de chocolate...".