Suiza
Suiza es un país muy atractivo en prácticamente todos los aspectos y cuenta con algunas características excepcionales. Hay quesos suizos, relojes suizos, navajas suizas... Pero el mayor galardón que puede recibir un país es un alto índice de calidad de vida, ¡en el que Suiza no es superada por ningún otro país del mundo! La combinación de diez indicadores diferentes de calidad de vida muestra que Suiza es el país que ofrece a sus ciudadanos las mejores condiciones de vida en los próximos años. Uno se imagina que también a costa del chocolate suizo, ¡que hace aún más dulce la vida en el corazón de los Alpes! El excelente chocolate compensa así la falta de playas de arena, de la que Suiza realmente no puede presumir.
La calidad del chocolate suizo
La calidad del chocolate suizo es un testimonio de la larga historia de la producción de chocolate en este país alpino. Se remonta al siglo XVII, cuando el chocolate empezó a ser reconocido en Europa. Como la historia por sí sola no es garantía de calidad, podemos señalar algunas empresas de éxito que tienen sus raíces en la tradición chocolatera suiza como testimonio de ello. En primer lugar, Nestlé, empresa suiza que hoy es líder de la industria alimentaria por ingresos, produce, además de chocolate, otros productos lácteos y algunos otros alimentos. Entre los productores de chocolate más típicos, sin embargo, nombres como Lindt, Toblerone, Frey, etc., le harán salivar.
Productos suizos
Incluso los que no se consideran chocolateros empedernidos reconocerán los sofisticados productos suizos. El chocolate de calidad se gasta sabiamente en especialidades artísticamente elaboradas que satisfacen todos los sentidos incluso del comensal más hedonista, pero afortunadamente hay suficiente masa dulce para todo tipo de postres. Como inventores del chocolate con leche, los suizos son famosos por sus tabletas de chocolate gourmet, que son divinas en sí mismas, pero lo son aún más por los diversos añadidos. Las tabletas Lindt son especialmente famosas por su dulce chocolate con leche, pero también hay tabletas de chocolate negro, por supuesto combinadas con todos los aditivos populares. Entre las especialidades suizas destacan los pralinés, que, aunque no son un invento local, son sin duda una especialidad suiza, con sus bombones de cáscara dura e interior casi líquido. Los productos más populares en este ámbito son los bombones, que, con su amplia selección de pralinés de chocolate gourmet, son una delicia para cualquier goloso, y también son perfectos como regalo, ya sea personal o de empresa.
El chocolate suizo es un manjar imprescindible para todo auténtico chocolatero. Degustar y comparar los diferentes chocolates tradicionales suizos puede ser un acontecimiento interesante para todos, pero un chocolate con tanta tradición también es perfectamente adecuado para endulzar el día a día.