Pero, ¿a usted también le estresa hacer regalos y no sabe por qué? Averigüe de dónde viene la costumbre de hacer regalos y el estrés que conlleva, y ahorre nervios con nuestros consejos sobre el chocolate.
Regalar: una costumbre centenaria
Intercambiar objetos es un hábito común a todas las culturas humanas. Las normas y costumbres que rodean esta práctica varían de una cultura a otra, pero la esencia es prácticamente universal. Lo mismo ocurre con la entrega de regalos. A pesar de que esta práctica está tan extendida, poca gente se pregunta por qué se ha extendido por todo el mundo, independientemente de la época y el lugar. El papel social del regalo ya fue explorado en la primera mitad del siglo XX por el sociólogo, etnólogo y antropólogo francés Marcel Mauss en su Ensayo sobre el regalo, que estudió las prácticas de las tribus amerindias y las sociedades arcaicas de Melanesia y Polinesia. Partió del concepto del potlatch, una forma de regalo basada en la competición entre dadores para ver quién podía dar más y crearse así un mejor estatus en la comunidad. Su trabajo es clave para entender por qué la compra de regalos festivos también puede resultar estresante para muchas personas.
¿Por qué puede ser estresante comprar regalos?
Mauss descubrió que hacer regalos es una parte importante de la vida social en las culturas de todo el mundo, y que de ello se siguen los 3 compromisos de hacer regalos y la norma de que los regalos se dan, se reciben y se devuelven.Así pues, hacer regalos no tiene que ver sólo con el regalo en sí, sino también con el significado legal, económico, espiritual y moral subyacente que impregna todo el tejido social. En todas las sociedades, los regalos expresan la relación entre el donante y el donatario. Según Mauss, la entrega de regalos no es voluntaria ni altruista. Lo que hay detrás es una obligación de dar, una obligación de recibir y una obligación de devolver.
Pero, ¿a usted también le resulta estresante hacer regalos y no sabe por qué?
Toda esta costumbre gira en torno a las reglas que determinan cómo hacerlo correctamente: con quién, cuándo y cómo. Una de estas reglas es que el proceso en sí debe parecer voluntario y espontáneo, cuando en realidad no es más que un simulacro formal y una farsa social. Todos somos cómplices, y fingir es sólo una parte de las reglas. Así, regalar obliga al que regala a devolver al donante al menos un regalo equivalente, pues de lo contrario puede crearse una jerarquía de relaciones sociales: si el donante da más de lo que el donatario puede devolver, entonces el donante demuestra que vale más que el donatario.
Deleite al donante con un regalo de chocolate hecho a mano
¿Por qué preocuparse de cuánto dinero puede gastarse en los regalos de este año? Obsequie a sus seres queridos con un regalo hecho por usted mismo mediante la técnica "Hágalo usted mismo". De este modo, ni tú ni el destinatario tendréis que preguntaros cuánto vale el regalo, porque todo regalo hecho a mano siempre tiene un valor incalculable.
Aquí tienes 3 ideas de regalos de chocolate para Navidad:
1. Taza sorpresa
Una taza inteligentemente elegida con el color o el motivo favorito del destinatario seguro que le arranca una sonrisa. Llénala de sus chocolatinas favoritas y no olvides añadir un delicioso chocolate caliente para que se caliente en su nueva taza en los fríos días de invierno.
2. Tarta de chocolate festiva
Sobre todo si eres un adicto al chocolate, puedes alegrarle el día con una tarta de chocolate decorada con motivos festivos. Dedicando tiempo a crear algo en la cocina especialmente para él, le demostrarás lo mucho que significa para ti.
3. Bombones personalizados
Para los que anden escasos de tiempo o creatividad, con nuestra ayuda, puedes ir un poco "por libre" regalando a tu destinatario un bombonier personalizado, que en cierto modo seguirá conteniendo elementos de técnica DIY, pero te ahorrará mucho tiempo y nervios. Elija el tamaño del bombón y su contenido: puede añadir el praliné que desee, perfectamente al gusto del obsequiado. Cada praliné individual estará hecho a mano, sin conservantes, edulcorantes artificiales ni potenciadores del sabor. Con nuestra ayuda, también podrá añadir gratuitamente una tarjeta de felicitación personalizada al praliné. Un regalo exquisito e imaginativo, ¿verdad?
Por supuesto, nuestras ideas de regalos de chocolate para Navidad también pueden rediseñarse ligeramente y personalizarse según sus deseos y los del destinatario. Pero este año, puede evitar el "concepto de regalo Mauss" y regalar a su ser querido una cálida sonrisa, un abrazo y una palabra amable. Al fin y al cabo, eso es lo que más cuenta.