¿Quién no conoce la mousse de azúcar, ese dulce esponjoso y único que resulta indispensable en fiestas, festivales y parques de atracciones? Si usted es uno de ellos, no tiene que salir de casa para disfrutarla: puede hacerla en la comodidad de su propia cocina.
La primera espuma de azúcar la hizo un dentista
Sorprendentemente, la espuma de azúcar no es un invento moderno que exista desde hace sólo unas décadas. Al contrario, se cree que fue elaborada por primera vez por creativos cocineros italianos en el siglo XV. Este interesante dulce se extendió por todo el mundo tras el desarrollo de la industria azucarera. Al principio, su producción era un proceso muy difícil, hasta que un dentista estadounidense, William Morrison (sí, ha oído bien), unió sus fuerzas a las de un confitero local, John Wharton. En 1897, inventaron la primera máquina eléctrica espumadora de azúcar, que fundía el azúcar en jarabe y lo convertía en una deliciosa y esponjosa espuma. La espuma de azúcar no tardó en ganarse a las masas de todo el mundo, y tuvo su mayor repercusión cuando en la década de 1970 se patentó una máquina para su producción en masa, o fabricación y envasado automáticos. Es popular en todo el mundo, y difiere no sólo en apariencia sino también en nombre entre las distintas culturas.
¿Quién no conoce la mousse de azúcar, ese dulce esponjoso y único que es parte indispensable de diversas fiestas, festivales y paseos por parques de atracciones?
En América se llama algodón de azúcar, en Australia fairy floss, en Irán pashmak, en Turquía pişmaniye, en la India sohan papdi, en China barba de dragón y en Corea kkul-tarae. En algunos países se sirve en cubos y en otros no sólo como plato independiente, sino también como acompañamiento de frutas, pasteles, helados, pudines y otros postres.
¿Sabe cómo se hace la mousse de azúcar?
Probablemente no sea usted el único que de niño se preguntaba cómo se hacía la espuma de azúcar. En una máquina especial para hacer espuma de azúcar, primero se funde el azúcar en almíbar y luego un cabezal giratorio introduce el almíbar en agujeros muy pequeños. Esto enfría continuamente el jarabe y lo convierte en hebras largas y muy finas que forman una especie de pelusa. Esta estructura única se crea porque el azúcar se enfría tan rápidamente que las partículas de azúcar no pueden recristalizar completamente, sino que permanecen en un estado semilíquido, que de otro modo es invisible a simple vista.
Diferentes colores y sabores
Si también se pregunta cómo adquiere la espuma de azúcar su característico color rosa o azul, le sorprenderá saber que en realidad es blanca por naturaleza, igual que el azúcar. El color rosa o azul se debe a los colores comestibles, y cuando se mezclan los distintos colores, también se vuelven morados, amarillos y verdes. Además, también se puede encontrar en diferentes sabores. Los sabores más populares son, por supuesto, el helado y el chicle, pero cada vez se encuentra más en otros sabores naturales y artificiales: desde mango, plátano, frambuesa, vainilla, sandía, mentol, chocolate y caramelo, hasta té verde e incluso limonada de fresa.
Espuma casera dulce y ácida en sólo 3 pasos
La buena noticia para todos los amantes de la espuma de azúcar es que también se puede hacer en casa con una máquina de hacer espuma de azúcar, y si no tienes una, puedes hacerla en sólo 3 sencillos pasos.
Ingredientes:
- 4 tazas de azúcar
- 1 taza de sirope de azúcar de maíz
- 1 taza de agua
- ¼ cucharadita de sal
- 1 cucharadita de aroma al gusto (puede utilizar aroma de frutas, aroma de chocolate, aroma de vainilla o el aroma que prefiera)
- 2 gotas de colorante alimentario de su elección
- palitos de piruleta
Utensilios:
- gambas
- termómetro de cocina
- recipiente poco profundo ignífugo
- papel de horno
- batidor
Procedimiento:
Paso 1:
En un cazo a fuego medio, remover el azúcar, el jarabe de maíz, el agua y la sal hasta que el azúcar esté completamente derretido. A continuación, calentar los ingredientes a 160 °C (utilizar un termómetro de cocina para medirlo). Verter el líquido caliente en una fuente refractaria poco profunda. Añadir el aroma y el colorante alimentario y mezclar bien los ingredientes.
Paso 2:
Extender el papel de horno sobre una superficie de trabajo. Sumergir el batidor en el bol y, a continuación, mantenerlo sobre el bol y dejar que caigan unas gotas de la mezcla en el bol durante un segundo. A continuación, mantén el batidor sobre el papel de hornear y muévelo de un lado a otro hasta que se empiecen a formar hilos muy finos de azúcar en el papel. Continúe este proceso hasta que el papel parezca un nido. Esta mousse de azúcar no será exactamente igual a la que puedes comprar en el puesto, pero tendrá un sabor igual de divino.
Paso 3:
Envuelva las bolas individuales de espuma de azúcar alrededor de los palitos de piruleta, pero asegúrese de hacerlo antes de que
antes de que la espuma se vuelva quebradiza. Ya puedes servir la espuma de azúcar y disfrutar de su divino sabor y textura. ¡Que aproveche!