1
Batir las claras a punto de nieve. Añadir poco a poco el azúcar y las yemas. Incorporar la harina y la levadura en polvo, el cacao, las nueces y la margarina derretida.
2
Mezclar y amasar bien. Colocar la masa en una bandeja de horno y hornear en un horno precalentado a 200 grados durante aproximadamente media hora.
3
Mientras tanto, preparar la nata. Batir los huevos, el azúcar y el café en un cuenco. Calentar la mezcla ligeramente al baño maría, batiendo entre medias, hasta que la mezcla espese y forme espuma.
4
Enfriar un poco la nata y añadir poco a poco la mantequilla derretida, que debe estar más o menos a la misma temperatura que la nata.
5
A continuación, volver al bizcocho. Cortar el enfriado en dos y humedecer cada parte por separado con café y ron. Untar con nata y ''''apilar'''' el bizcocho.
6
Se deja reposar unos 10 minutos y se extiende una capa de mermelada por encima. Para el glaseado de la tarta, cubre con chocolate fundido y decora al gusto.