1
Batir los huevos y el azúcar hasta que la mezcla esté espesa y espumosa. Añadir a la mezcla la harina tamizada, la levadura en polvo, el cacao y la mantequilla derretida y mezclar bien.
2
Preparar una bandeja de horno forrada con papel de hornear y verter la masa. Métela en el horno precalentado a 200 grados durante unos 8 minutos.
3
Forre también bandejas de horno de 10 centímetros de diámetro con papel de hornear. A continuación, corte 4 círculos y 4 tiras del bizcocho enfriado, que deben tener 2,5 centímetros de ancho. Forre con ellas la base y el perímetro de las bandejas de horno.
4
A continuación, prepare la espuma de champán. Agite la gelatina en un recipiente y añada 3 cucharaditas de agua para hinchar la gelatina. Coloque el recipiente al baño maría y remueva hasta que se disuelva el contenido.
5
Añadir el champán y reservar. Montar la nata dulce y añadirla a la mezcla de champán. Remover hasta que la mezcla empiece a cuajar.
6
Para terminar, bata las claras con el azúcar a punto de nieve e incorpórelas poco a poco y con cuidado a la mezcla de champán montada.
7
Pon la mezcla en los moldes forrados y mételos en el frigorífico durante unas 2 horas para que cuaje. Como se trata de un postre para una ocasión especial, ¡no te olvides de decorarlo! Truco: El chocolate fundido es muy útil para decorar.