1
Precalentar el horno a 155°C. Forra una bandeja para muffins con papel de horno.
2
Mezclar el polvo de Oreo con la mantequilla derretida. Reparte la mezcla en los moldes para hornear y presiónala en el fondo con una cucharilla.
3
En el bol de una batidora de pie, bata el queso mascarpone, el queso crema, el azúcar, el azúcar vainillado y la pasta de vainilla. Utilice una paleta mezcladora triangular; no bata.
4
Añadir la harina y revolver los huevos (a intervalos cortos, de uno en uno). Remover lo justo para combinar los ingredientes. Por último, incorporar el yogur griego y repartir la mezcla entre las bandejas de horno.
5
Hornear las tartas en un horno precalentado a 155°C durante unos 35 minutos. Deje enfriar los pasteles horneados en el horno con la puerta abierta durante 10 minutos y, a continuación, déjelos enfriar completamente sobre una rejilla.
6
Mientras se enfrían los pasteles, prepare la nata. Montar la nata dulce y la leche condensada a velocidad alta. Añada el endurecedor (Kremfix) y las Oreo en polvo y bata hasta que la nata tenga forma de gusano.
7
Untar las tartas enfriadas con la crema y decorar al gusto. Refrigerar.