1
Precalentar el horno a 180 °C. Separar los huevos. Batir las claras a punto de nieve y batir las yemas con el azúcar y la ralladura de naranja hasta que palidezcan. Añadir poco a poco el zumo de naranja y el aceite y mezclar hasta obtener una masa homogénea. Remover la harina con la levadura en polvo y tamizarla sobre las yemas. Remover con una batidora para mezclar. Incorporar las claras con una espátula. Extender la masa uniformemente en un molde de 18 x 28 cm forrado con papel pergamino (la parte inferior). Hornear durante 20 minutos. Sacar el bizcocho de la bandeja y dejarlo enfriar sobre una rejilla.
2
Pelar las naranjas, cortarlas en trozos pequeños, quitarles las semillas y triturarlas con la batidora. Cortar el bizcocho frío a lo largo en dos capas iguales. Colocar la capa inferior del bizcocho en un soporte y colocar el aro. Triturar la capa superior en un bol más grande y añadir las naranjas licuadas, el zumo de naranja, el azúcar, la mermelada y el cacao. Mezclar bien y extender la mezcla uniformemente sobre el bizcocho. Nivelar la superficie hasta que quede lisa y verter por encima el glaseado de chocolate. Para el glaseado, fundir el chocolate y el aceite al baño maría.
3
Meter la tarta en la nevera para que el chocolate se endurezca. Corta el pastel enfriado en cuadrados del tamaño deseado.