1
Llevar a ebullición 250 g de leche y la pasta de vainilla. Mezclar suavemente el resto de la leche con las yemas, el azúcar, el cacao y la fécula. Cuando la leche rompa a hervir, espúmela y vierta parte de ella sobre la mezcla de yemas de huevo, removiendo constantemente para atemperar las yemas; a continuación, vierta la mezcla en el cazo y cueza durante unos minutos, removiendo constantemente, para espesar la crema.
2
Retirar del fuego y fundir la mantequilla y el chocolate en la nata. Transfiera las natillas a un recipiente grande de plástico y cúbralas con film transparente de modo que éste toque las natillas. Enfríe las natillas a temperatura ambiente antes de meterlas en el frigorífico.