1
Batir en un bol los huevos, el ron, el aceite y la crema de chocolate y avellanas. En otro bol, bata la harina y la levadura en polvo, el pudin de chocolate en polvo, el azúcar avainillado y el azúcar.
2
Añadir el contenido del segundo recipiente a las natillas y mezclar bien. Aparte, mezcle el mascarpone, el chocolate blanco fundido, el huevo, el azúcar y el extracto de menta.
3
Prepare una bandeja de horno forrada con papel de hornear y rellénela con la masa oscura. A continuación, añada la masa clara y mézclela ligeramente para conseguir un efecto marmolado.
4
Introducir la bandeja en el horno precalentado a 180 grados, primero durante media hora aproximadamente. A continuación, coloque los albaricoques y los trozos de piña y hornee de nuevo durante unos 30 minutos.
5
Espolvorear el pastel de chocolate con azúcar glas de vainilla y servir frío.