1
Cortar la mantequilla fría en láminas, añadir el azúcar y la sal y desmenuzarla entre los dedos. Añadir la harina, el cacao y las almendras molidas y amasar hasta obtener una masa desmenuzable. Por último, añadir el huevo batido y amasar brevemente hasta obtener una masa lisa y suave. Aplanar la masa, envolverla en papel de plástico alimentario y refrigerarla durante al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche.
2
Estirar la masa fría con un rodillo de 3 mm de grosor y cortar 8 círculos con los aros. Amasar brevemente la masa, volver a extenderla y cortarla en 8 tiras de unos 2,5 cm de ancho y 22 cm de largo. Si la masa está demasiado blanda, póngala en la nevera durante 15 minutos antes de forrar los moldes. Forrar los lados de los moldes con la masa enfriada y cortar la parte superior de la masa con un cuchillo afilado (de forma que la masa quede a ras del borde del molde). Coloque los moldes forrados en el frigorífico durante al menos 6 horas.